Un pájaro blanco se acercó.
- ¿Quién hay ahí dentro? - preguntó entre temblores.
- La luz.
- ¿Puedo cobijarme?
- Eres un pájaro de las nieves, no deberías tener frío.
- No lo tenía hasta que te vi.
- Yo sólo alumbro, pero puedes quedarte cerca para sentir mi calor. Así me protejo yo de la nieve.
El pájaro miró a su alrededor y vio que la nieve solo cubría ligeramente la lámpara de piedra. Poco a poco se iba quedando dormido.
- ¿Estarás ahí por la mañana cuando despierte?
- No - respondió la luz.
- Pues buenas noches entonces.
- Buenas noches.
7.03.2008
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2 nevecos:
T-T
Qué potito!! Qué tieenno!!
Mi inspiración se mutiló con la cuchilla de la vida ordinaria y diaria... ¡Qué suerte tienes viviendo en la montaña!
Ya lo dijo el tío ése:
“¡Qué descansada vida
la del que huye el mundanal ruido
y sigue la escondida
senda por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido!”
Coño, ¿eso te lo sabes de memoria? mola. Hoy he ido a pintar el pasillo y se me ha descascarillado un cacho xDD
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